La
prensa recogía a diario el “Veraneo Regio”
dando cuenta de la vida y las actividades de la Familia
Real que frecuentaba las playas de El Sardinero, famosa
ya internacionalmente por sus “Baños de
Ola.”En esta playa estaba instalada la caseta
real “La Caracola” a la que acudían
toda la familia casi a diario. Mientras en el Palacio
se celebraban numerosas actividades de gran resonancia,
entre otras algunos Consejos de Ministros
En las diferentes visitas estivales Los Reyes inauguran
distintos centros oficiales, como la Biblioteca Municipal
o el Banco Mercantil y se interesaron por los problemas
de la ciudad, a la que también acude a veranear
la aristocracia española. El Sardinero y las
calles de alrededor sufren una gran transformación
con la construcción de villas y casonas para
estos nuevos veraneantes. Además del Hotel Real,
el nuevo Gran Casino de El Sardinero, uno de los más
antiguos de España y el Hipódromo de Bellavista
que se convertirán en el centro de ocio y cultura
del Santander de esta época.
En la década de los años veinte se crearon
los Cursos Internacionales de Verano de Santander y
en 1932 la Universidad Internacional de Santander, esta
ultima celebrara sus cursos en el Paraninfo construido
para el efecto y las Caballerizas, remodeladas como
residencia de estudiantes a partir de 1933 y su primer
rector fue Menéndez Pidal. |